DEL ROLLO AL CODICE MINIADO
Introducción
Libros de estudio o de lectura amena, libros de colección antiguos
o modernos: todos nos conducen a
la presencia del libro, a su función y a su divulgación a lo largo de los
siglos, a diferentes métodos de fabricación y técnicas de ejecución según sus
épocas. Un libro no es solamente un conjunto de palabras, de ideas y interpretaciones
sino, en el sentido literal de la palabra, un objeto dotado de propiedades
formales y técnicas de diferente tipo y aspecto, y que a lo largo del tiempo ha
experimentado muchos cambios.
DEL ROLLO AL CODICE MINIADO Pág.
4 de 24
EL LIBRO Y SUS ANTEPASADOS
Soportes antiguos
El libro, antes de presentar su
forma actual, tuvo diversos aspectos según el material empleado para su confección.
El primer material utilizado fue la corteza de los arboles. El vocablo "libro",
deriva de la voz latina liber, es decir, corteza secundaria de los árboles. En
la India y en Indochina los libros se escribían en hojas de palma secas y
empapadas de aceite, en Asia central en la corteza del abedul, en China en seda
y en Roma en telas de lino; también se escribió sobre metal; plata, oro, plomo,
en laminas delgadas que se enrollaban como papel. Se sabe que en China hubo una
rica producción literaria
EL LIBRO CON FORMA DE ROLLO
El papiro en Egipto
En Egipto las letras alcanzaron
un desarrollo y valor considerable, no sólo en el campo religioso sino también
en el científico y literario. El soporte de esa escritura fue la planta de papiro
que crecía en el valle del Nilo. El Cyperus papyrus, de la familia de las
ciparáceas, esta planta esta considerada como una de las mas antiguas, y es muy
importante en la historia del libro. Los antiguos egipcios, gracias a su nivel
de cultura y civilización, descubrieron muy pronto los méritos de tal arbusto y
lo utilizaron para necesidades cotidianas casi durante cuatro mil años. La utilización
más importante del papiro en Egipto fue la de sersoporte de escritura. La
fabricación de este soporte se realizaba cortando solamente el tallo, se
introducía primero en agua, después se le quitaba la corteza verde y se cortaba
en tiras de 25 mm de ancho.
Las tiras obtenidas se extendían en una
superficie plana y se mojaban con agua del Nilo, sobre esta capa se ponía otra
en sentido transversal y uniéndolas mediante presión se dejaban secar al sol.
Se obtenía así una hoja compacta que se aplanaba con un martillo, se pulía y
alisaba con un instrumento de marfil, después se cortaba para obtener hojas de
un mismo formato, entre 12 y 13 cm de largo y de 22 a 33 cm de alto, finalmente
las hojas se envolvían con forma de rollo y algunos se comercializaban. La
tonalidad más blanca y delgada de los rollos estaba destinada a la escritura de
los libros sagrados y la tonalidad leucosica a los de tipo ordinario. El
"libro" egipcio tenia forma de rollo formado generalmente por 20
hojas enrolladas alrededor de una varilla de madera, hueso o marfil.
La escritura se trazaba
paralelamente a las fibras horizontales por lo general solo en una de las caras
de la hoja, formando columnas estrechas que se numeraban progresivamente, los
papiros "opistográficos" estaban impresos en las dos caras. Las
columnas se llamaban paginae y también
schedae, la primera hoja se conocíacomo "protocollo", la ultima por
"excatocollo".
La longitud del rollo variaba
según la necesidad, la escritura utilizada en los papiros no era igual a la de
los jeroglíficos de las inscripciones, sino que más bien presentaba una forma
más rápida y fácil de comprender, se llamaba hierática (sacerdotal). Solo en épocas
sucesivas se utilizó una escritura más cursiva llamada demótica (popular). Para
escribir, los escribas egipcios utilizaban una varilla de bambú cortada
transversalmente que, girada en diferentes sentidos, podía formar trazos
gruesos o finos.
La tinta se preparaba con hollín
o carbón vegetal, extraído de los utensilios de cocina y tratado con una ligera
solución de cola. La tinta roja se utilizaba para los títulos y los comienzos
de capítulo.
El rollo de papiro se conservaba
en una especie de recipiente de madera o de arcilla. La mayor parte de los
papiros se han conservado gracias a la costumbre religiosa según la cual habían
de depositarse en la tumba. Los así llamados "libros de los muertos".
Estos libros eran rollos de
papiro realizados por sacerdotes que
los hacían dejando en blanco solo
el nombre del fallecido y los adornaban con dibujos más o menos elaborados
según la categoría del destinatario, también se encargaban de su venta siendo
esta la única forma de comercio de libros conocida en elantiguo Egipto. Por
otro lado las bibliotecas egipcias estaban asociadas a los templos.
En el sur de Egipto, en Edfu, se
descubrió en el tiempo de Horus, dios del sol, una sala cuyos muros se habían
adornado con los títulos de los libros conservados en su biblioteca, además
cerca de Tebas se han encontrado dos tumbas cuyas inscripciones mencionan la
calidad del "bibliotecario".
El papiro en la antigüedad grecorromana
El papiro hizo su aparición en
Grecia hacia el siglo VII a. de C., época en que nació la poesía lírica. Los
griegos llamaron a una hoja de papiro aún no escrita charta, en latín y en
italiano "carta"; al rollo se le llamo en latín volumen o liber. El
papiro griego más antiguo es del siglo IV a. de C. Una mayor cantidad apareció
en las excavaciones realizadas a finales del 1.800 en Egipto y Asia Menor;
éstos pertenecían al siglo III a de C. Con Ptolomeo I que, después de la caída
del Imperio de Alejandro, consolidó su poder en el valle del Nilo e hizo de la capital,
Alejandría, una de las ciudades más civilizadas y de mayor entidad cultural. A
su hijo Ptolomeo II le cupo el mérito de la organización de la renombrada biblioteca
de Alejandría. Se decía que la biblioteca conservaba alrededor de setecientos
rollos de papiro.
El texto de las obras se
distribuía en varios rollos, de una longitud más o menos similar y teniendo en
cuenta la división por capítulos, mientras los textos breves estaban reunidos
en un mismo rollo, lo que indica una cierta tendencia a adoptar materiales de
la misma longitud; alrededor de seis o siete metros, que formasen un cilindro
de unos cinco o seis centímetros de diámetro, cómodo para llevar en la mano. En
cuanto a la altura, ésta variaba entre doce y quince centímetros, o bien entre
veinte y treinta.
La escritura trazada sobre el papiro apareció
aumentada, sin espacios entre una palabra y otra; sin embargo se señalaba el
final de un párrafo subrayando la última línea de este. El título de la obra se
comenzó a utilizar muy tarde, generalmente se citaba al final del texto.
En Grecia floreció un importante
y bien organizado arte librario, cuyos productos también se exportaban al
extranjero. El copista y el vendedor de libros al principio fueron una misma
persona; solamente a partir del siglo V a de C., los comerciantes llamados "bibliopoli",
formaron un gremio independiente que realizaba su trabajo en negocios abiertos
al público, el local además de ser punto de venta, fue lugar de encuentro de
personas eruditas que se reunían para escuchar la lectura en voz alta, estas
personas tenían la tarea de la difusión del libro.
En Atenas, el tirano Pisístrates
tuvo el mérito de promover en el año 550 a. de C. una biblioteca pública.
También fue conocida la biblioteca privada de Aristóteles que, a su muerte,
pasó a la célebre biblioteca de Alejandría en Egipto.
En Roma la utilización del papiro
como soporte de la escritura era bastante más cómoda y más fácil de manejar que
la corteza de árbol, los rollos de plomo y de tela, materias que los romanos utilizaban
desde hacía tiempo.
Los volúmenes destinados al
comercio estaban escritos por esclavos literati, llamados scriptores,
amanuenses, librarii, antiquarii. Librarius significaba "escritor de obras
literarias". La calle de los libreros de Roma se llamaba Argileto y estaba
situada cerca del teatro Marcello.
En Grecia al igual que en Roma,
se hacían reuniones periódicas de literatos y gramáticos en estas librerías
donde leían fragmentos de sus obras a los críticos y al público. Por otro lado
para conseguir copias más correctas, y también porque el comercio de libros se
limitaba a las obras más buscadas los romanos amantes del estudio tenían en sus
casas esclavos literati encargados de copiar textos. En Roma eran miles los esclavos
que se dedicaban a transcribir códices. La pasión por los libros trajo como
consecuencia la formación de bibliotecas privadas, además de las públicas,
instruidas por Cesar y Augusto. El comercio de libros, que al principio ofrecía
volúmenes a altísimos precios, fue reduciéndolos a medida que la producción
aumentaba.
Los libreros romanos tenían un
catálogo de las obras en venta,con el nombre del autor y las primeras palabras
del texto, losvolúmenes se conservaban sobre pequeños palcos
llamados"nidos" y protegidos a menudo, por un paño color púrpura. En Roma
surgieron fábricas que importaban de Egipto papiro no elaborado, que se
transformaba en fardos de hojas preparadas para ser escritas. Los Ptolomeos,
para proteger su producto, lo gravaron con un arancel de exportación y más
tarde monopolizaron su comercio sellando la primera hoja de cadafardo con una
especie de timbre oficial llamado "protocolo".
La conquista de Egipto por los
árabes en el año 641, redujo elritmo de exportaciones que llegó a ser muy
irregular, seguramentefueron factores económicos y sociales los que provocaron
ladesaparición del papiro. Primero, el alto costo del transporte porbarco,
segundo, la sequía del Nilo y los trabajos de irrigacióncomenzados por los
árabes, que transformaron los pantanos en terrenos agrícolas.
Los árabes también introdujeron
al cultivo del papiro en Sicilia, sobre todo en la zona de Siracusa, donde aún
hoy florece frondosamente. En la Edad Media, el papiro era conocido también con
el nombre de "paperio" o "pampero" y por
similitud"parruca" o "piluca". Siglos después en Siracusa,
en 1780, el naturalista Saveric
Landolina redescubrió la planta de papiro cerca del río Anapo.
Hacia el final del siglo X,
también se tiene noticias del papiro en Palermo y por lo tanto puede ser que
los papiros más recientes de Rávena y Roma hubiesen sido producidos en Sicilia,
los papiros antiguos son griegos y latinos y se pueden distinguir tres categorías:
a) Papiros egipcios, están
constituidos por varios miles de documentos descubiertos en la localidad del
Fayyum.
b) Los papiros de Herculano,
descubiertos entre 1752 y 1754 en una villa de Herculano son 1806, algunos
escritos en griego y latín.
c) Los papiros medievales,
formados por manuscritos literarios y documentos, los literarios hay solamente
cinco.
La utilización del papiro fue
prácticamente universal hasta finales del siglo III, cuando empezó a ser
sustituido por el pergamino.
EL LIBRO MANUSCRITO EN FORMA DE CÓDICE
Las tablillas enceradas
En el mundo grecorromano el
papiro no fue el único material utilizado como soporte de escritura, se
emplearon también las "tablillas enceradas". Estas estaban formadas
por tablillas rectangulares de madera o marfil, con un pequeño margen realzado
a lo largo de los cuatro lados, en la parte central que estaba hundida se esparcía
la cera y sobre ella se escribía con un instrumento puntiagudo, el stilus, en
la parte opuesta a la punta tenia un rascador, de forma que se pudiese borrar
fácilmente la escritura rascando la cera.
Las tablillas enceradas se
utilizaban para ejercicios escolares, para cuentas, para comunicaciones
epistolares y para borradores de los poetas. Generalmente se unían con cuerdas
formando una especie de libro, según él numero se obtenía un díptico, un
tríptico, o un políptico. Los documentos dípticos o trípticos, se presentaban con
el texto en doble redacción.
El grupo más importante lo
componen las tablillas descubiertas el año 1875 en Pompeya, en la casa del
banquero L. Cecilio Giocondo, son 127 y comprenden desde el año 15 al 62 d. de
C.; estas contienen los recibos de la administración municipal, de la cual
Giocondo era el arrendador. Son parecidos a las tablillas enceradas los
dípticos consulares de marfil ricamente esculpidos, aproximadamente son 71 de
los cuales el más antiguo es un díptico sacerdotal del año 388. En la Edad
Media se utilizaron para usos litúrgicos como tapas de evangelios y misales de
gran lujo.
El códice
El libro manuscrito se llama
"códice". El rollo o volúmen, que fue la primera forma del libro en
la civilización antigua del mundo occidental y en Oriente, entró en competencia
con el códice al principio de la era cristiana y posteriormente fue sustituido
por este, es decir, el conjunto de cuadernos formados al doblar una o más hojas
y cosidos unos a otros. La etimología de la palabra es caudex, tronco de árbol
o corteza.
El destino del códice fue más
brillante que el del rollo. Son numerosas las interrogantes, refiriéndonos a la
técnica con la que los artesanos medievales confeccionaron el libro manuscrito
bajo forma de códice con soporte de pergamino.
Los soportes de la escritura
El pergamino
Según la tradición, se atribuye a la
biblioteca del rey de Pérgamo al mérito de haber convertido en uso público la
utilización del pergamino como soporte de escritura.
Ya desde los tiempos antiguos se
había utilizado el cuero como soporte de escritura, en varios países utilizaron
piel de animal, los egipcios, los judíos, los asirios y los persas. Pero
solamente alrededor del siglo III a de C., se inició un nuevo tratamiento del cuero,
de forma que se adoptase mejor para recibir la escritura, tal innovación
sucedió en Pérgamo, por lo tanto el pergamino es un"papel" de piel
animal convertida en hojas aplanadas y lisas que permitían su utilización
óptima como material de escritura. Para la preparación de pergaminos se
utilizaban pieles de animales comola oveja, cabra, cordero y ternera; en Egipto
se empleaban pieles de antílope o de gacela para obtener pergaminos de mejor
calidad.
Para su utilización los
pergaminos se purgaban introduciéndolos durante unos días en cal y mientras era
flexible, se afeitaba por las dos partes para eliminar la grasa y quitarle las
manchas, después se pulía con piedra pómez para alisarlo y se reducía al tamaño
deseado. El pergamino destinado a los códices era más fino y pulido, dado que
se utilizaba por los dos lados, mientras que el de los documentos se pulía sólo
por un lado.
Los romanos acostumbraron a teñir
los pergaminos de amarillo o de rojo, aparentemente porque su blancura se
ensuciaba fácilmente. Para los códices de lujo se utilizó el color púrpura, con
escritura de oro y plata, el más famoso fue el Codex argenteus, llamado de Ulfila, porque representaba los
Evangelios traducidos a lengua gótica por el obispo Ulfila, escritos con letras
de plata de forma uncial.
Entre los tintes dados al
pergamino en la época humanística ocupó el primer lugar la púrpura, mientras
que los casos de pergamino coloreados con azafrán o en negro fueron muy raros o
limitados. En la Alta Edad Media sé re utilizaba frecuentemente los pergaminos
ya escritos para nuevos códices. Con este fin se borraba la escritura
sumergiéndolos en leche y restregándolos con piedra pómez, son los llamados
palimpsestos o codices rescripti..
Se borraban igualmente textos
profanos y sagrados, ya que a menudo estaban estropeados, mutilados o fuera de
uso por su antigüedad. Hubo manuscritos reescritos dos o más veces. Más tarde
se consolidó también la costumbre de utilizar el pergamino solamente para las
actas de ciertas autoridades, como Pap tienen forma de letras figuras de
animales flores, frutas, arneses y utensilios dibujados con hilo de latón o de
plata.
La forma y la composición
A partir del siglo IV, al
prevalecer definitivamente el pergamino sobre el papiro, el codex sustituyó así
al volumen y desde entonces ha constituido la forma habitual del libro. Las
dimensiones de un códice es decir, el formato, en la edad media se llamaban
forma, los códices se componían de cuadernos y estos se subdividían en hojas,
papel y páginas. Por el "cuaderno" se entendía un fascículo de hojas
cosidas en un solo manojo, por "folio" la hoja doblada en dos y
consistente en cuatro carillas, por "página" la mitad de lahoja es
decir una carilla y "cuaderno" un pliego de cuatro folios.
El códice medieval no tenía una
página dedicada al título, al principio de la obra había una frase de inicio,
en la cual no se nombraba al autor, algunos llevaban la frase de inicio en una página
escrita con tintas de color y acompañada por motivos geométricos y
arquitectónicos, las indicaciones del autor se ponían al final de la obra.
Cuando el escriba había acabado
su trabajo empezaba el del rubricador, que escribía en tinta roja una lista de
títulos de los capítulos y adornaba las letras iniciales de las frases con un
trazo vertical. En cambio para asegurar la regularidad de la escritura y la armonía
de la página se trazaban en el pergamino líneas horizontales y se delineaban
los márgenes con dos líneas verticales en seco con una punta de metal.
Al final del siglo XII se empleó
también tinta negra para trazar líneas, dado que el número de cuadernos que
componían un manuscrito podía ser una fuente de desorden, los copistas procedieron
a numerar los cuadernos en la ultima página. El procedimiento se conoce como
"signatura", se numero también cada hoja con la letra del pliego al
que pertenecía seguida del número progresivo de cada pliego.
Los instrumentos para escribir.
Tintas
El recipiente para la tinta se
llamó scriptorium, la tinta estaba compuesta
por diferente ingredientes, en la Edad Media entraron a formar parte de la
composición de la tinta elementos como vitriolo, agalla de encina, cerveza y
vinagre, En la época carolingia se empezaron a utilizar tintas con matices
rojizos. Para la escritura en general la tinta negra es la que se utiliza más a
menudo, por otro lado la diplomacia bizantina inscripciones en rojo autógrafas de
los emperadores así como las fechas del mes y las de indicción. A partir del siglo XII, además del rojo se
utilizó para las iniciales el azul y el verde. El verde se uso en documentos
orientales, la escritura en oro y plata sobre fondo púrpura es de origen bizantino.
Al siglo IX pertenecen otros códices áureos y plateados; en la época carolingia
se hicieron varios manuscritos en pergamino teñido en negro, con los títulos, las
iniciales y el nombre de Dios en oro y plata.
Plumas.
En las tablillas de madera se
empleaban indistintamente la pluma o el pincel, las tablillas enceradas se
escribieron con el stilus, una astilla de hueso, de hierro, plata o marfil, con
una parte en punta para incidir los caracteres y la otra con una especie de
espátula que servía, alisando la cera, para borrar, la utilización de la pluma debió
ser muy antigua se habla ya de ella en la Biblia, con pluma de hierro se
escribí sobre los muros, terracotas blandas hasta sobre metales.
Para las escrituras con tinta se
empleaba el cálamo o caña de junco, hasta que fue sustituido por la pluma de
ave, especialmente de oca. Para sacar punta los cálamos y plumas se utilizaba
un cuchillo, el pincel se utilizó más raramente y se usó sobre todo para la
escritura en oro y para los códices. El "lápiz" fue adoptado cuando
se descubrieron los yacimientos de grafito, llamado plombagina, pero el lápiz
sólo fue de uso común a partir del año 1700.
Evolución de los caracteres.
El origen de la escritura fue
pictográfico con los egipcios, ésta se modificó poco a poco con los pueblos de
las costas mediterráneas. La escritura se transformó en ideográfica; es decir, representada
por medio de símbolos, en sílabas y hacia el siglo XV a. de C. se llegó a las
alfabéticas. Este mérito corresponde a los fenicios; de su escritura derivaron
la griega, la etrusca y la latina.
La escritura romana.
La escritura romana se conoce a
través de inscripciones y papiros, los primeros caracteres trazados sobre
piedra, metal terracota y tablillas de cera, se ejecutaban mediante cincel,
pincel o pluma. La escritura capital romana es regular, las letras se trazaban
en varias fases y cada una requería uno o más trazos. En los siglos II y III se
dieron cambios en la escritura romana que dio lugar a dos grafías la
"nueva escritura común" o "minúscula cursiva" y la
"uncial". La metamorfosis consistía en invertir el orden de los
trazos gruesos y delgados, explicables por el cambio de ángulo de escritura, de
esta forma en los siglos III y IV se
obtuvo una escritura minúscula
dispuesta en cuatro líneas paralelas llamada "minúscula cursiva", al
principio vertical y luego inclinada hacia la derecha. Al mismo tiempo apareció
la escritura uncial.
La revolución de la escritura
latina no se realiza gradualmente de la mayúscula a la minúscula sino que hubo
un despegue decidido entre las dos escrituras del siglo I y del siglo III. La
escritura latino unicial corresponde a una grafía precisa, agrandada, que
aparece en un gran número de manuscritos.
Escrituras derivadas de la cursiva minúscula.
Escrituras insulares: Irlanda e
Inglaterra, al recibir directamente la cultura romana en los siglos V y VII a
través del cristianismo, organizaron células activas de vida intelectual y de
transcripción de códices en sus centros episcopales.
Escritura visigoda: Durante la
época visigoda apareció en España una escritura que permaneció estrechamente
ligada a la escritura romana vulgar. Se utilizó para documentos y manuscritos.
Escritura merovingia: Poseía una
grafía elegante. El tipo utilizado se llamaba a - z por la forma extraña de
esta última letra se utilizó desde el siglo VI al VIII.
Minúscula cursiva de la Italia
septentrional: En el norte de Italia la forma insular influyo en Bobbio,
mientras que las escuelas capitulares de Verona, Vercelli y Lucas utilizaron la
escritura común del siglo anterior.
Escritura beneventana: Se
desarrolló basándose en la escrituracomún un tipo de escritura bastante
original llamada beneventana que se mantuvo hasta el siglo XIII. E
scritura curial romana: La
cancillería pontificia continuo utilizando la escritura común pero con
particularidades como un trazo muy ancho, con curvas amplias, palos muy altos
hacia arriba y hacia abajo, líneas muy separadas en la "curial
antigua".
Escritura curialesca: Utilizada
en las curias de Nápoles y por los escribas públicos de Gaeta y Amalfi, era muy
artificiosa.
La escritura Carolina.
En las escuelas caligráficas de
Francia, Italia y Alemania, donde se utilizaba la minúscula cursiva libresca,
se intentó mejorar las formas de la escritura, volviendo a la minúscula
primitiva y a la semiuncial, surgieron así las "precarolinas". El
arte de la escritura, además de dar lugar a la formación de variedades locales
de la escritura común romana las precarolinas, favoreció también el gusto y la
doctrina caligráfica, doctrina que con sus esfuerzos produjo la formación de
este nuevo tipo. La escritura de Tours cobró uniformidad de estilo y perfecta
regularidad llegando a ser la auténtica escritura carolina. La escritura
Carolina no fue el fruto de una evolución espontánea sino el resultado de una
búsqueda deliberada, la base de esta búsqueda fue la escritura romana del siglo
IV y V. La escritura Carolina poseía letras con forma casi fija, de pequeño
formato, de la misma altura, con palos y perfiles que daban a la página una fisonomía
característica. El primer ejemplo fechado de escritura carolingia en Castilla
es un manuscrito de San Agustín, perteneciente a la iglesia de Toledo (1105).
La escritura gótica.
En el año 1200 se constituyeron
las grandes cancillerías y la burocracia pontificia, francesa e inglesa, y las
notarías se consolidaron en el mediodía francés. El desarrollo de la vida económica,
del comercio y de los movimientos bancarios
multiplicaron las razones para escribir. La escritura asumió formas caligráficas
y amaneradas en los códices solemnes, en los documentos presentaba una gran
variedad de tipos cursivos todas estas formas se llamaron "escritura
gótica".
Gótica libraría.
La escritura gótica no se
presentó como una nueva escritura que se oponía a la minúscula Carolina, sino
que fue esta misma la que, en su último periodo, se volvió amanerada; se
endureció hasta convertirse en una escritura con puntas y ángulos, bien aguda y
cerrada, grande y pesada. Los primeros ejemplos de escritura gótica se
encuentran en los manuscritos de finales del siglo XI y principios del XII en
el norte de Francia. A finales del siglo la nueva escritura ya se había desarrollado
rápidamente en Francia con sus formas rotas y angulosas, las letras altas y
estrechas con trazo grueso.
Como la principal característica de la
escritura gótica consistía en la rotura de las líneas rectas, en el siglo XIV
se la denominó también fractura, nombre que todavía conserva en los países de origen
germano. En esta escritura las curvas se sustituían porángulos agudos, las
letras estaban muy juntas y perfectamente verticales, los trazos gruesos y
finos eran muy marcados, los pequeños trazos iniciales de los palos se hacían
con pequeñas líneas delgadas que se convirtieron en parte integrante de las
letras y que contrastaban con los trazos gruesos.
Gótica cursiva.
En el siglo XIII se utilizó para
la confección de actas, registros, libros de cuentas y códices, una escritura
gótica cursiva que se distinguía por sus trazos angulosos, la ligadura de las
letras y, a veces, por la desunión de sus trazos. Cada palabra se trazaba sin levantar
la pluma, favoreciendo las ligaduras y
el desarrollo de los palos altos que, partiendo de abajo o de la cabeza de la
última letra, se unían a los signos de abreviatura, fundiéndolos.
La escritura humanística.
Los humanistas en sus viajes de
estudio a través de las bibliotecas de los viejos monasterios descubrieron
innumerables textos escritos en minúscula Carolina de los siglos IX y XII. Los ejemplos
más antiguos de la escritura humanística se remontan a principios del siglo XV,
esta escritura presentaba dos variantes redonda y cursiva.
En la humanística redonda los
copistas del siglo XV introdujeron algunos
elementos extraídos de la gótica. Los primeros ejemplos de humanística cursiva
fueron posteriores a una década a los de la humanística redonda, tenía un
aspecto ligero, trazada con pluma de punta, primero derecha y luego muy inclinada
hacia la derecha.
Abreviaturas.
Un capitulo de la evolución de la
escritura lo constituyen las abreviaturas, según los periodos y las formas de
la escritura, éstas se utilizaron para aligerar lo extenso de la obra y para
reducir el consumo de soporte escritorio. Los sistemas de abreviatura fueron
dos: el de representar la palabra con un significado convencional y el de
escribir el vocablo con una o más letras.
Para escribir el vocablo reducido
de una o más letras existieron varios modos de abreviar las palabras, si a la
parte inicial se le añadía la final omitiendo las letras intermedias se llamaba
"contracción", si se escribía también alguna letra intermedia omitiendo
el principio y l final de la palabra, se llamaba "aféresis", cuando
la suspensión se hacia sobre la primera letra de una palabra se llamaba
"siglas".
Signos de abreviatura.
Los signos de abreviatura fueron tres: el
punto, la línea pequeña y la letra pequeña sobrescrita, los signos se
utilizaron con significado "general" o "indeterminado". El
punto es el signo de abreviatura más antiguo, como signo de abreviatura empezó
a aparecer el signo I, su desarrollo aumentó cuando se introdujo la contracción.
Los signos de abreviatura se utilizaban para escribir más rápidamente y ganar
espacio en un soporte no demasiado económico, como el pergamino o la vitela.
Signos de puntuación.
Al difundirse las escrituras
minúsculas se tuvo necesidad de crear nuevos signos y en la época carolingia,
con su perfeccionamiento se puso mayor cuidado a la hora de puntuar. Durante el
siglo IX, a menudo aparecía un punto en la mitad de la línea para una pausa breve;
un punto seguido de una coma; un punto sobre una coma; dos puntos sobre una
coma para pausa final. En las reglas del ars dictandi se indicaba, punto y barra
para la pausa breve; punto o dos puntos para la pausa media; punto y coma para
la pausa final.
El punto interrogativo se
presento de diferentes formas, la más conocida fue un punto sobre el que se
trazaba una línea curva oblicua. Los acentos se trazaban como ápices sobre
monosílabos largos o como signos tónicos.
Números.
Hasta el siglo VIII en los
manuscritos latinos la numeración utilizada era la de uso romano; más tarde
también se adoptaron las cifras arábigas. Estas últimas, de origen hindú, representaban
las letras iniciales del nombre de los números en sánscrito; las conocían los
árabes que las utilizaron en tratados aritméticos a partir del siglo VIII y
posteriormente las llevaron a Europa. Los primeros ejemplos de números árabes
en códices latinos se dieron en España, en dos manuscritos de la Biblioteca del
Escorial, del 976 y 992.
La decoración y la ilustración.
La importancia del libro
ilustrado fue tal que sirvió como fuente de inspiración para otros sectores
artísticos como tapices, esculturas, vidrieras, y más tarde también para
esmaltes. Los
artistas que se dedicaron a la
decoración del libro demostraron el peso que la miniatura tuvo en el lenguaje
artístico y su papel en el lenguaje de la escritura.
DEL ROLLO AL CODICE MINIADO Pág.
20 de 24
Técnicas y procedimientos.
El término "miniar" significa "colorear en rojo"
deriva de la palabra minium, con la que en la Edad Media se solía llamar al cinabrio,
es decir, el sulfuro de mercurio de color rojo vivo que se encuentra en abundancia en la naturaleza como
mineral de mercurio. La interpretación más sencilla parece la de "dar alumbre",
es decir dibujar con lacas alumbradas obtenidas por la reacción química del
alumbre de roca con algunas materias colorantes vegetales.
Para poder escribir o miniar
sobre pergaminos blancos ocoloreados, con anterioridad se trataban antes del
uso para que fuera más fácil la aplicación de tintas y colores. Se pasaba sobre
la superficie a decorar bilis de buey mezclada con clara de huevo o se frotaba
un algodón empapado con una solución diluida de cola con miel. Los pinceles
para miniar se hacían con pelos de cola de marta cibelina, introduciéndolos en
un canutillo de pluma de oca de gallina o de paloma.
El esbozo del dibujo sé hacia con
un lápiz de plomo, para poder borrar se utilizaba la miga de pan, quitando los
residuos con algodón, una serie de cuchillos con varias hojas servían para
sacar punta a las plumas, cortar el pergamino y el pan. Otros utensilios eran
la escuadra, la regla y los tinteros con tinta negra y roja, algunas veces se
utilizaba el compás..
Para aclarar los líquidos o
separar los colores de las soluciones depurativas se colaban en un filtro
cónico. Los morteros para hacer mezclas eran de mármol calcáceo. Para ligar
colores se utilizo la gama arábiga y la clara de huevo; se empleaban mezclas como
soluciones de albúmina, azúcar, miel y clara de huevo. La conservación de estas
soluciones de goma y colas se aseguraba añadiendo algún aséptico como el
alcanfor, clavos de clavel, vinagre o jugo de ajo.
La bilis de buey hacía que el
pergamino aceptara mejor los colores del agua, el alumbre de roca y el alumbre
de azúcar se empleaba para obtener barnices coloreados a partir de extractos
vegetales.
Cada color utilizado para las
miniaturas en la Edad Media tuvo características diferentes; el azul ultramar
se obtenía moliendo la piedra lapislázuli y se extraía de las minas de
Badaksham.
DEL ROLLO AL CODICE MINIADO Pág.
21 de 24
Hasta los siglos XII y XIII se
dibujaba con lapislázuli molido y labado; después se hicieron purificaciones
consistentes en empastar el polvo mineral con ceras, aceites y resinas hasta conseguir
una pasta maleable. La madera roja de Oriente se utilizó mucho en la Edad Media
para teñir fibras, y también para preparar lacas rojas alumbradas para miniar.
Una vez acabado el trabajo del calígrafo, el
miniador dibujaba sobre los pergaminos, el esbozo de figuras y ornamentos con
el "lápiz de plomo", trazando también, además de los principales contornos,
las líneas de los pliegues de los vestidos y los límites de las zonas de sombra
y de luz. Una vez acabado el esbozo, y si se había previsto su uso, se extendía
el mordente, se aplicaba una película dorada Este procedimiento se llamaba
doratura (pan de oro verdadero o falso), se lijaba y se bruñía. Al principio se
utilizaba más un campo de fondo monocromo o también dorado. La delicadeza y transparencia
típicas de la miniatura se definieron con la aplicación de la gama de colores y
por un empaste más completo.
La elaboración de las miniaturas
llegó a ser mas sofisticada y compleja en la Baja Edad Media. Una vez terminada
la obra, el ilustrador daba un último barniz con goma arábiga y clara de huevo
que imprimía el trabajo una patina brillante.
El miniador y la miniatura.
Al principio este Arte lo
practicaban únicamente el clero, existió solo en los monasterios. En la
ilustración de un manuscrito participaban varios colaboradores según las tareas
asignadas, el miniaturista hacia las partes secundarias como las letras,
adornos, bordes y decoración y el pintor, se encargaba del trabajo más importante,
es decir, la ilustración. El miniaturista ejecutaba las condiciones escritas
con anterioridad en el códice o con esbozos que indicaban las líneas generales
de la escena a representar.
Al principio este Arte lo
practicaban únicamente el clero, existió solo en los monasterios. En la
ilustración de un manuscrito participaban varios colaboradores según las tareas
asignadas, el miniaturista hacia las partes secundarias como las letras,
adornos, bordes y decoración y el pintor, se encargaba del trabajo más
importante, es decir, la ilustración. El miniaturista ejecutaba las condiciones
escritas con anterioridad en el códice o con esbozos que indicaban las líneas
generales de la escena a representar.
El manuscrito medieval de
Occidente adoptó tres elementos diferentes de decoración la inicial, el borde y
la ilustración miniada. Se perfilaba el cuerpo de las letras, y alrededor de
ellas se entrelazaban tallos y hojas con cabezas de animales estilizados y figuras
fantásticas prevaleciendo el rojo y el verde.
Los manuscritos franceses tenían
una decoración rica en colorido que se desarrollo todavía mas con la difusión
de la minúscula Carolina, a la miniatura carolingia sucedió la otoniana,
producida por escuelas como las de Reichenau, Einsiedeln o Echternach, esta
miniatura se creo en Inglaterra y más tarde paso a Irlanda dando vida al estilo
anglo - irlandés. Como expresión de escuela miniaturista local de los siglos X
– XII se pueden citar la miniatura mozárabe española, con intensos amarillos,
rojos, azules y verdes, un intenso efecto decorativo en los bordes
extravagantes y la vitalidad popular de figuras y animales en escenas
alegóricas - trascendentales. Hasta el siglo XII, la miniatura fue
exclusivamente monástica pero, el siglo XIII, al parecer las universidades,
llegó también al mundo laico y se utilizo en estatutos, obras literarias y
romances de caballería. La miniatura llegó a su apogeo en el siglo XV, y en
Italia tuvo gran esplendor. La aparición del libro impreso significó el final
de la utilización de la miniatura para códices.
La encuadernación.
En el siglo I d. de C., los
cuadernos que contenían varias hojas de papiro o pergamino se insertaban entre
dos tablas de madera o de hojas de papiro encoladas entre sí. En Occidente, las
encuadernaciones más antiguas que se conservan se remontan al siglo VII (las
tapas del Evangelio de la reina Teodolinda de Monza, compuestas por una plancha
muy fina de oro con ocho camafeos dispuestos en forma de cruz); en ellas los
pliegos van cosidos mediante el procedimiento de doble nervadura y se unían a
la cubierta mas tarde. Las dos tapas se sujetaron después del cosido. Una vez
fijadas las tapas a los pliegos, la encuadernación podía revestirse de
diferentes formas.
DEL ROLLO AL CODICE MINIADO Pág.
23 de 24
Los textos sagrados se decoraban
con oro, piedras preciosas esmaltes y marfil, los libros se colocaban
horizontalmente sobre las estanterías por lo que los títulos se escribían en el
canto del libro.
Hacia 1470 se introdujo en Italia
el dorado en caliente con pan de oro, técnica aprendida por los obreros
sarracenos emigrados de Siria y Egipto, abriendo una nueva vía a la
ornamentación de la encuadernación, este motivo decorativo se desarrollo en
Venecia, bajo el influjo combinado del renacimiento y el Arte bizantino y el
oriental.
La producción y el comercio.
Los primeros comerciantes de
libros fueron los copistas, que reunieron en una sola persona el oficio de
escriba y vendedor. Por obra de las universidades renació en Europa un
auténtico comercio de libros, si bien con carácter especial, dado que estaba
dedicado a la enseñanza. El libro volvió a ser objeto de mercado y
reaparecieron, de forma diferente, el copista y el vendedor laico. En Bolonia,
a mediados del siglo XIII, este mercado estaba muy desarrollado e incluso las
mujeres copiaban libros, tal y como sucedía en la antigua Roma.
La ganancia derivada de la copia
de una obra correspondía en parte al propietario de esta que por una cierta
cantidad la prestaba a los copistas. Este préstamo se efectuaba por medio de
una especie de intermediarios llamados
stationari. Su nombre derivaba de statio, que en Roma era la tienda en la que
se vendían los libros.
Los estatutos universitarios
italianos y franceses incorporaban disposiciones especiales para estos
stationarii. De los estatutos de Bolonia de 1217 y 1270 resulta que estos
tenían que vender textos auténticos y bien corregidos, por lo que se les exigía
una cierta cultura, para que pudiesen conocer y valorar la mercancía. Sin
embargo, solo podían comerciar con libros o prestarlos a los estudiantes
residentes en Bolonia o en treinta millas a la redonda.
Además de por las universidades,
monasterios, príncipes y humanistas, la industria del manuscrito estaba
propiciada por una clientela burguesa en formación, con diferentes
posibilidades financieras, interesada sobre todo en lecturas contemporáneas en
DEL ROLLO AL CODICE MINIADO Pág.
24 de 24
lengua vulgar en prosa y en
verso, religiosas, profanas, y en la divulgación de obras de medicina hasta
provocar una naciente industrialización de la producción.
Del códice al libro impreso.
El destino del códice fue sin
duda brillante. Tuvo una importancia determinante para el conocimiento y la
versión exacta de hechos históricos u obras literarias. Al hacer posible la
producción en serie de textos, ocasionó en el lector una nueva forma de pensar
e incluso una nueva forma de ser. Muy pronto se dieron cuenta del efecto
revolucionario de la imprenta que, al hacer más accesibles los textos, se
convirtió en un mecanismo difusor de cultura infinitamente más potente que el
manuscrito.
A China se le atribuye el
descubrimiento de la imprenta que deriva de la técnica del sello grabado o en
relieve. Las primeras pruebas de imprenta con tipos móviles efectuados en
Europa y conocidas por nosotros datan de mediados del siglo XV. En 1970, George
Painter decidió asignarlas todas al tipógrafo Guttemberg, que parecía ser el
único capaz de grabar y fundir los cuatro tipos de caracteres. Guttemberg prefirió
un caracter menor y menos aparatoso, que se utilizó para la edición de la
Biblia de 42 líneas, impresa en Maguncia hacia 1455. Fue el primer gran libro
impreso en el mundo Occidental con caracteres móviles. Impresa a dos columnas
en dos volúmenes de folio, se tiraron 150 ejemplares.
El Arte de la impresión se
difundió rápidamente, además de muchas ciudades alemanas llego a Italia en
1475. A finales del siglo XV existían imprentas funcionando en 250 ciudades
europeas. Pero solo en una ciudad italiana, Venecia, alcanzaron el Arte
tipográfico, la industria y el comercio del libro un desarrollo superior al de
cualquier otra ciudad. El paso del libro escrito a mano al impreso con tipos
móviles, se puede afrontar, por una parte, basándose en la continuidad, y por
otra, en la novedad y por lo tanto, en las diferencias entre ambos productos.
La historia del libro manuscrito y la del libro impreso no pueden y no deben
considerarse fenómenos separados, sino aspectos diferentes de un mismo proceso
de producción y difusión cultural
Comentarios
Publicar un comentario